También conocido como time out o listado de verificación de seguridad quirúrgica de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el check list es un procedimiento fundamental destinado a reducir errores y aumentar la seguridad del paciente durante una intervención quirúrgica.
Consiste en un proceso estructurado mediante el cual todos los integrantes del equipo quirúrgico detienen su actividad en momentos clave de la cirugía para confirmar que se cumplen una serie de aspectos esenciales. Este proceso se realiza antes de la inducción anestésica, antes de la incisión en la piel y antes de que el paciente salga del quirófano.
El objetivo del check list no es burocrático, sino garantizar que no se cometan errores evitables que puedan repercutir en la seguridad del paciente.

1. Antes de la inducción anestésica:
En este primer momento se comprueban, entre otros, los siguientes aspectos:
- La identidad inequívoca del paciente.
- La patología que presenta.
- El tipo de cirugía que se va a realizar y la localización exacta en el cuerpo.
- Que el paciente ha firmado el consentimiento informado.
- La existencia de alergias medicamentosas.
- La previsión de dificultad en la canalización de la vía aérea.
- La disponibilidad de todo el material necesario para la seguridad anestésica.
- La previsión de sangrado abundante y, en ese caso, si se ha reservado sangre para transfusión y se han canalizado las vías venosas necesarias.
2. Antes de la incisión en la piel:
Antes de iniciar la cirugía propiamente dicha, el equipo revisa los siguientes puntos:
- Que todos los miembros del quirófano se conocen por su nombre y función.
- Que se ha administrado correctamente la profilaxis antibiótica, si está indicada.
- Que se pueden visualizar las imágenes radiológicas principales.
- Qué técnica quirúrgica se va a realizar, en qué nivel y en qué lado del cuerpo.
- El tiempo aproximado de duración de la intervención.
- Un repaso de los pasos críticos de la cirugía o de los eventos inesperados que podrían producirse y si el equipo está preparado para afrontarlos.
- Que se dispone de todo el material necesario, en buen estado y con los indicadores de esterilización correctos.
3. Antes de que el paciente salga del quirófano:
Al finalizar la intervención, se realiza una última comprobación que incluye:
- El contaje de instrumentos, gasas, compresas y agujas utilizadas.
- La correcta identificación de las muestras biológicas obtenidas durante la cirugía.
- La detección de la necesidad de reparación o sustitución del instrumental quirúrgico.
- La definición de las medidas postoperatorias que deben adoptarse con el paciente.
Para realizar todas estas comprobaciones se utiliza una plantilla estructurada, que se lee en voz alta mientras todos los miembros del equipo responden y se va cumplimentando. Si se detecta cualquier aspecto incorrecto, se corrige en ese mismo momento antes de continuar.

Para saber más: https://sanidad.castillalamancha.es/files/documentos/cursos/manual_de_uso_listado_verificacion_quirurgica-jun13.pdf