Neuralgia del nervio trigémino

¿Qué es la Neuralgia del nervio trigémino?

La neuralgia del nervio trigémino se caracteriza por ser un dolor extremadamente intenso y agudo localizado en una región específica de la cara. Generalmente afecta a un lado del rostro y dentro de dicho lado predomina en una de las tres áreas que inerva el nervio trigémino: la zona periocular y frontal, la zona del maxilar superior o la zona mandibular. El dolor se desencadena ante ciertos estímulos como abrir la boca, cerrar los ojos con fuerza, reírse, masticar, entre otros. Su duración es breve, pero su intensidad es elevada, lo cual induce al paciente a adoptar una postura poco expresiva para evitar movimientos que puedan precipitar el dolor.

Vista de ambos nervios trigéminos en resonancia magnética, secuencia T2.

Causas de la Neuralgia del nervio trigémino

La causa más común es la compresión ejercida por una rama de la arteria cerebelosa superior sobre el nervio trigémino. El latido arterial continuo sobre el nervio, ubicado a escasos milímetros de su salida del tronco encefálico, provoca una degeneración de este y el inicio de crisis dolorosas.

Otras causas posibles incluyen enfermedades como la esclerosis múltiple, que ocasionan la degeneración del trigémino, siendo relevante considerar esta posibilidad en casos bilaterales raros. Asimismo, la compresión ejercida por un tumor en cualquier punto del trayecto del nervio trigémino desde su origen hasta el ganglio puede provocar neuralgia, aunque en estos casos la sintomatología suele consistir en un dolor continuo y posiblemente menos intenso.

Cómo tratar la Neuralgia del nervio trigémino

Tratamiento de la Neuralgia del nervio trigémino

El tratamiento farmacológico de la neuralgia del trigémino incluye la carbamazepina entre otros, pero la solución definitiva implica la descompresión neurovascular mediante técnica microquirúrgica. Esta técnica consiste en un abordaje a la fosa posterior del cráneo, detrás de la oreja, permitiendo acceder al nervio trigémino en su salida del tronco encefálico y debajo de la duramadre del tentorio. Se identifica la arteria que contacta con el nervio, separándola de él cuidadosamente sin dañar ninguna estructura e insertando entre ellos un material, generalmente teflón, que mantenga dicha separación de manera permanente. En pocos días, la neuralgia disminuye en intensidad, facilitando la reducción progresiva de la medicación hasta su completa retirada.

Otras opciones de tratamiento para pacientes con mayor riesgo quirúrgico debido a edad avanzada, antecedentes médicos importantes o fracaso de las técnicas mencionadas, incluyen la rizotomía percutánea del ganglio de Gasser, que lesiona el ganglio del nervio trigémino para aliviar el dolor aunque disminuya la sensibilidad facial; la radiocirugía o la sección parcial microquirúrgica del propio nervio.

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Años de experiencia

Dr. Antonio López González

 

Riesgos del tratamiento quirúrgico

Una vez extirpada la hernia y liberada de la compresión la médula o la raíz nerviosa el paciente notará la mejoría rápida de sus síntomas. Pero pueden también producirse complicaciones durante el procedimiento quirúrgico. Durante las maniobras de descompresión de las estructuras neurológicas pueden sufrir mayor compresión puntual o apertura de la meninge que las envuelve. Cuando esto último ocurre se produce salida de líquido cefalorraquídeo. El neurocirujano repara mediante sutura y sellante el punto afectado y el paciente deberá permanecer unos dos días en reposo para facilitar la cicatrización. La compresión puntual de la médula puede provocar pérdida de fuerza por debajo del nivel afectado requiriendo un proceso de rehabilitación para la recuperación.

Afortunadamente, tras una correcta indicación del procedimiento y una ejecución cuidadosa por un neurocirujano con experiencia la probabilidad de complicaciones es baja.

El postoperatorio de la extirpación de una hernia de disco cervical o lumbar conlleva un ingreso hospitalario de menos de 24 horas. En la mayoría de los casos el paciente puede deambular tras la anestesia y se reincorpora a su actividad laboral a las 2-3 semanas.

Existen varias medidas que pueden ayudar a prevenir la aparición de una hernia de disco vertebral:

  • Mantener una buena postura: Adoptar una postura correcta al sentarse, pararse y levantar objetos puede reducir la presión sobre la columna.
  • Ejercicio regular: Mantenerse activo y fortalecer los músculos centrales puede proteger la columna vertebral.
  • Evitar el sobrepeso: Mantener un peso saludable reduce la carga sobre los discos intervertebrales.
  • Practicar técnicas de levantamiento adecuadas: Utilizar las piernas al levantar objetos pesados y evitar movimientos bruscos puede prevenir lesiones.

Testimonios

¿Qué dicen nuestros pacientes

A.F. 19/03/2025

El doctor López es un profesional maravilloso: minucioso, resolutivo, empático. Estudia tu problema a fondo y encuentra la mejor solución y se atreve a ayudarte cuando otros te dan por perdido o simplemente es demasiado complicado para ellos. Por eso lo recomiendo vivamente. Grac

L.G. 14/03/2025

Experiencia totalmente buena, el doctor estuvo conmigo más de media hora, viendo los informes e imágenes que le llevaba y dándome una valoración y un trato muy bueno. Gracias.

A.F. 05/04/2024

Cuando algunos neurocirujanos se desentendieron de mí por falta de profesionalidad y sin dar explicaciones, el doctor López tuvo la valentía de operarme de una hernia discal dorsal que me comprimía la médula, consiguiendo el material humano e instrumental. Gracias.

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